lunes, 27 de septiembre de 2010

Despedida



Despedíamos anticipadamente  lo concluido y empezando con un beso en la mejilla, nos mudamos al departamento de los labios desesperados pero adormecidos.
Mirame a los ojos, me dijiste mientras sabias que no podía ni abrir las pestañas. Pero lo necesitabas, necesitábamos ese contacto visual que solo los ojos cansados de observarse puede brindarse, y acercarse desde el vínculo más estrecho de las almas. De esas almas frágiles y quebradizas que asoman sin miedos, solo en estas altas montañas de la noche que se despierta en madrugada.
Te miré, me esforcé con ganas mientras le mandaba esa orden apretada a mi cabeza, dispuse de mis parpados algo pesados y los eleve despacio pero firmes en ese vuelo hacia el arco de las cejas.
Si esto fuera una película seria en cámara lenta. Si esto fuera una novela, sería entonces  un abrir de ojos pausado, con almíbar de sudor en las pestañas que transforman en  dulce todo lo que rozan. Pero esto no es ficción, esto es realidad, me repito mientras te toco con violencia contenida en la punta de mis dedos.
Te miré, y encontrarte de frente fue un redescubrirte al que se incorporaron todos esos sentidos que parecían en aquel pesado sueño ya dormidos. Porque abrir los ojos  no siempre significa despertarse, abrir los ojos como está vez los abrí fue una bienvenida de mis pupilas a la claridad, fue un renacer de la visual para embellecerme con todo ese ser, que se resumía en el sonido de tus labios pronunciando palabras.
Ese pelo humedecido que  se rebelaba en la almohada, ese cuello al descubierto invitando a mis besos, esos brazos que aun convalecientes me empujan a tu pecho como reclamando soberanía y tu boca que sonríe sin moverse, ahí casi sobre la mía.

Mirame, me dijiste. Y te vi, te vi mientras me despedía, pero de esas despedidas que tienen regreso, porque los finales no existen, porque los finales son inicios… de otras vidas.

1 comentario:

Esteban dijo...

Que bello Magui la verdad...

Me ha emocionado la manera en que pausaste el momento y lo describiste de maneras hermosamente literarias...

Besoton!