Era sábado y aprovechó el fin de semana haciendo la actividad que más amaba: dormir.
Se levantó a la una con toda la pachorra a su carga, los ojos con lagañas intentaron parpadear, su pelo se había transformado en una gran cresta y su piyama parecía un barato modelo de disfraz de payaso. De todos modos Florencia se sentía perfecta. Con algunas sobras de la heladera, preparó su almuerzo y con la radio de fondo limpió el departamento hasta dejarlo impecable.
Ya eran las seis de la tarde, después de bañarse y cambiarse, había quedado agotada y solo optó por revisar su teléfono para ver quien estaría disponible para matar un sábado.
Mariana se había ido de viaje con su novio, de Romina no había ni rastros, Eduardo nunca tenía un sábado libre y no pudo evitar volver a leer ese mensaje que aún no había borrado. - Diego, cada vez que no tengo en que pensar, pienso en diego, se dijo en vos alta.
Asustada de sí misma, dejó el celular abandonado encima de la cama del comedor, agarró las llaves y su cámara y salió.
Cada vez que Florencia se sentía amenazada por sus pensamientos, corría a sacar fotos, como si cada flash la alejara de sus miedos.
La cámara estaba lejos de ser profesional, era una barata cámara digital que su madre le había regalado para uno de sus cumpleaños, pero desde ese día en el que esa cámara tocó sus manos, ella supo que ese seria su escape.
Cuando se sentía incomoda en los lugares o las fiestas en las que estaba, ponía su cámara frente a ella y dejaba atrás la invitada para transformarse en la fotógrafa de turno. Nada podía ser realmente aburrido si ella lo fotografiaba y así comenzó esa relación entre Florencia y su cámara. Mientras caminaba, el sol marcaba sus pasos y la molestaba con sus colores, apenas comenzó a sacar fotos, cambió el modo de color a blanco y negro y así si se sintió cómoda. Ese día, para Flor, era un día sin color.

3 comentarios:
conozco a Flor? Creo que si...
Ya estoy en Córdoba...
Despues de que te despiertes a la 1 de la tarde, con lagañas y el pelo hecho una cresta... despues de que te despojes de todo limpiando... llamame, o escribime y podemos matar algun sabado. queres?
CUALQUIER COINCIDENCIA CON LA REALIDAD ES PURA CASUALIDAD.
pero... me sumo a matar un sábado con pauli, cuando esté en la city te aviso, si?
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