Son seis y diez, son cuatro minutos de sobra para empezare a quererte.
Son diez y diez, son veinticuatro segundos para empezar a abrazarte.
Y el tiempo es un reloj inverso a lo pensado,
y el tiempo es un sistema básico que no comprende de ilusiones pintadas de rosa y carbón.
Voy a pintarte una sonrisa y aunque no sea una Mona Lisa, voy.
Con paciencia voy. Con esta ciencia de esperar, aunque nada pase, me dá igual.
VOY.
A esperar mi entrada triunfal, voy a esperar sabiendo, que puede no llegar.
Pero me dá igual...
1 comentario:
muy lindo !!!!!!!
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