Entramos al cuarto vacio, que de repente parecía más claro que ayer. La cama era lo único que llenaba ese rectángulo. Te quedaste al lado de la puerta, inmóvil mirándome ahí, a mis dos metros de distancia. Mis ojos te regalaron una sonrisa tierna y vos respondiste apagando suavemente tus instintos del principio.
Soltaste las llaves, que aún estaban en tu mano, dejé mi cartera a un costado. Retomé tu mirada, no quería perderte.
Nos descubrimos diferentes así de cercanos entre tanta distancia. Di dos pasos tan suaves como de ballet, hasta bordearte con el roce de mi nariz, que desayunó tu aliento acelerado. Acaricié uno a uno los botones de tu camisa, hasta que en un movimiento aletargado, ese trozo de tela se desplomó en el suelo. Me alejé de nuevo, fueron otra vez solo dos pasos. Me hiciste preguntas, no quise, no pude contestarte. El silencio tapizó las paredes.
Los finos breteles de mi vestido azul desnudaron mis hombros, descendiendo como una gota tibia de vapor. Tú mirada seguía en mi y vi como descubrías nuevas sensaciones mientras me abrazabas. Volví a robarte aire, me lo guarde en el alma y mientras se nos erizaba la piel, dejaste cerrar mis ojos con el rose de tu palma. Me besaste de mil maneras, pero los labios se mantenían como estatuas. La quietud nos llenó de paz y nos elevó en un baile desconocido.
No me tiraste a la cama en un abrazo, no me arrebaté a tus hombros fulminante. Como en un pacto inconsciente, los dos corrimos las sabanas al compás y nos tapamos al acostarnos con la tranquilidad en las manos. Apoyé la cabeza sobre tu pecho y en el abrazo inmortalizaste el momento. Me costó diferenciar tu piel de la mía, me costó no caer dormida. La paz que nos rodeaba era tan tibia…
Con mis últimas bocanas de aire te pregunte si querías hacer el amor. Tomaste mi rostro con tus manos, hiciste una pausa y en una sonrisa cariñosa, respondiste:
- Y a lo hicimos.
4 comentarios:
Que bello magui!!! ME encanto!
nose porque, pero supuese que esto era tu estilo :) Gracias Teb.
Excelente maga!
Inmortalizar un acto tal como el amor, es tu capacidad innata. Característica que corre en tu venas, cuando en ellas, no hay dolor.
El misterio de amar y ser amado sin llegar a lo carnal, sin transferir los cuerpos, sin desgarrar los labios...
Un amor sin fronteras, ni límites anatómicos.
El amor abstracto...
EXCELENTE! me encantó! caro swo
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