martes, 22 de junio de 2010

Burbujas

Como una señal de llanto, ya se sentía lento el espesor de las burbujas acidas en la garganta. Y era entero el remordimiento de sentirme en la misma etapa de años atrás, pero esta vez no era igual. Necesitaba muchas cosas, y no necesitaba nada. O al menos no sabía expresarlas; salí corriendo, corriendo de mis pensamientos, de mis noches de burbujas, de mi insomnio traicionero y de los tiempos lentos.
Salí corriendo de mí. Y lloré.

1 comentario:

Esteban dijo...

QUE BELLEZA DE SUFRIR! (SONO MEDIO COMO QEU ME GUSTA) PERO LO DECIA POR LA EXPRESIVIDAD!