lunes, 22 de noviembre de 2010

no te lo dije, pero lo pienso.


Ya basta
dejá de apuñalarte con la punta de la lapicera
De comerte las uñas y cortarte el pelo con esa tijera
Ya es suficiente
llamaste la atención de todos los modos posibles
Te juntaste y después te separaste
Te mudaste, cambiaste de auto y de amigos
Olvidaste tus promesas y te sacaste el anillo
Te cambiaste hasta la forma de mirar y aún cuando te veo venir
No reconozco tu forma de caminar
Que en el fondo todos seguimos siendo los mismos
me dijiste hace ya mucho tiempo
Pero hace tanto que ya no recuerdo si no fui yo la que lo dijo
Me miraste como de costado
no volteaste al pasar
y fue como un insulto cada uno de tus pasos que aplastaban el piso 
Te miré fijo, claro que lo hice, te venia siguiendo con los ojos desde el principio
No te diste vuelta, pero me notaste, notaste mi presencia helada en la postura pasiva de quien espera la iniciativa del saludo.
Pero no saludaste y mi espera quedó coartada por la ausencia de tu mano desplegada en el viento.
Me quedé ahí
exactamente donde me viste, parada
Ofendida
resignada a tu cruda indiferencia de siempre
de tu siempre de ahora,
de ese siempre que no es el de antes
porque no sos el de antes
ese se fue
se fue
junto
con
mis
ganas
de
quererte.

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